WILDWOOD EL BOSQUE SALVAJE: RESEÑA DEL FILM DE LAIKA STUDIOS
WILDWOOD EL BOSQUE SALVAJE: LA PUNTA DEL ICEBERG PARA EL STOP MOTION
La última cinta de Laika Studios, en sus particulares 130 minutos (inusual para lo que es una animación), le hace justicia a su título. WILDWOOD EL BOSQUE SALVAJE se siente como una película salvaje desde cualquier punto de vista, una que demuestra y revalida el talento, la carrera y la visión de un artista como Travis Knight (también director de BUMBLEBEE y AMOS DEL UNIVERSO) a lo largo de su trayectoria por este estilo denominado stop-motion, pasión de amores pero no de multitudes.
Él, junto con su colaborador Chris Butler, con grandiosas películas cargadas a su espalda tales como PARANORMAN, KUBO Y LA BÚSQUEDA SAMURÁI y ese prodigio soberbio llamado CORALINE vuelcan todo su espíritu en esta hazaña artística para abanderarse como los encargados de una épica travesía que va a fondo y expone un despliegue audiovisual único para la animación occidental de 2026.
Subsiste en esta superproducción una inmensidad poderosa y apreciada sea uno fan del género o no, pero antes se debe dar una advertencia importante y un factor que le puede jugar más en contra que a favor.
NO es una película infantil.
Si hay desconfianza o sueno exagerado, de entrada el film arranca de una con un chico saltando de un balcón dándose cuenta que no es real. Como para dar una idea. Después sigue una serie de pequeñas proporciones de sangre, violencia, pérdida, muerte y algún que otro insulto.
Las anteriores de la compañía también trababan cierto grado de seriedad pero no a este nivel. Ni tampoco PINOCHO de Guillermo del Toro o ISLA DE PERROS con temas similares la superan en cuanto a esta madurez. Principal motivo por lo que no será éxito de masas y su taquilla no sea de las más homogéneas. A mi gusto un poco excesivo incluso para un film para adolescentes pero todo forma parte de este viaje de grandes proporciones que va a fondo y no se guarda nada.
Así como hay violencia y agresión, también deja espacio para la comedia, canciones y fantasía. Y mucha.
Esta adaptación del primer libro de Colin Melroy trae al recuerdo exponentes del cine de fantasía como NARNIA, LA BRÚJULA DORADA, EL LABERINTO DEL FAUNO, la miniserie MÁS ALLÁ DEL JARDÍN, AVATAR y una leve vibra a la olvidada VALIENTE de Pixar donde lo mítico, la mitología juegan un papel central que coexiste con esta técnica que, siendo realizada por actores de carne y hueso, esa esencia se hubiera diluido ligeramente. Aunque sea todo quimérico, se siente verdadero e imponente. En todo momento.
Por supuesto que su clímax (lo más resaltado en otras críticas) califica como estupendo y grafica un momento sin precedentes para este formato de animación por el trabajo y la magnificencia apreciada en pantalla, mas toda la película asombra e invita a aplaudir. La película comprende el ámbito donde se desenvuelve En especial la persecución en los aires protagonizada por un águila con la voz de Angela Bassett califica como gloriosa.
El pelo, las expresiones, los materiales, los entornos, las criaturas, el agua (la escena donde preparan un café da miedo por lo auténtico que se ve el líquido). Cada minúsculo detalle se encuentra tan bien pensado y llevado a cabo que paradójicamente en un mundo de fantasía como WILDWOOD uno cree que es real. .webp)
Se percibe un escenario tan gigante, tan profundo y tan vivo en WILDWOOD que hasta le queda insuficiente una duración de 2 horas y 10 minutos. Existe mucha información que se brinda bruscamente durante toda la trama y si uno se pierde por la potencia de la imagen o por tanta grandilocuencia de su universo y por la cantidad de seres y personajes presentes. En este punto el guión da vueltas y es bastante desprolijo presentado esta mitología, adjetivo que no se halla en su despampanante apartado técnico.
Quizás Knight se excedió considerablemente con la tragedia y la brutalidad visual en esta búsqueda mágica de una valiente adolescente para rescatar a su hermano. O quizás no.
Quizás es ese exceso se experimenta un artista dispuesto a dejar la técnica stop-motion en un punto tan elevado y con tanto lujo y que le será complejo a otro creador, sea Aardman, Tim Burton, Wes Anderson o el propio LAIKA (que ya abandonará momentáneamente el stop-motion con su nueva división LAIKA LIVE ACTION) replicar tal opulencia y magnificencia para dar al público un cuento de extrema fantasía oscuro y, aún así, con un brillo y un esplendor absolutamente notable en cada fotograma.
Lo que sí puedo asegurar es que WILDWOOD EL BOSQUE SALVAJE no tiene otra manera de disfrutarse y de vivirse que no sea en una sala de cine.
Soy más fan de Puma, pero si se necesita comprar más indumentaria marca Nike (Travis Knight es dueño de la empresa) para más películas como esta, ya mismo me tienen vestido con el logo de la pipa.