CRÍTICA DE NUREMBERG EL JUICIO DEL SIGLO: MEJOR DE LO QUE APARENTA
A por lo que a primera vista y a juicio personal (badumps) esta cinta de poco menos de dos horas y media lucía, pensé que me encontraría con un largometraje de drama judicial tradicional y vacío como Sully Hazaña en el Hudson o Buscando Justicia y que quedaría en el olvido colectivo (por algo no resonó en la temporada de premios). Aunque cuente con esa base estándar y tradicional para contar dramas judiciales, las apareciencias esta vez engañaron un poco.
NUREMBERG EL JUICIO DEL SIGLO no posee demasiadas pretensiones y sencillamente termina encasillada en una típica película apta para estudiantes de Derecho y de RR.II. En dicho caso, es muy semejante al reciente film SEPTIEMBRE 5, drama que retrata la crónica periodística del canal ABC ante el secuestro de deportistas israelíes en Munich, la cual más de un profesor de Periodismo recomendará a sus alumnos para verla y analizarla (si es el caso de alguno, está disponible en HBO MAX).
Sin embargo, la obra de James Vanderbilt adquiere algunos toques que, por momentos, la hacen resaltar. El énfasis y el eje en la trama no está puesto tanto en el juicio y en las acusaciones sino más bien en la compleja relación de amistad-odio entre el psiquiatra Douglas Kelley y el comandante Göring, fabulosamente llevada a cabo por Rami Malek y Russell Crowe y hago hicapié en este último porque rescata lo mejor de él desde 2016 en Dos Tipos Peligrosos (The Nice Guys). 
En principio remarco este punto ya que el juicio y las acusaciones en sí comienzan recién a la hora de película y solo le dedican unas efímeras escenas al enjuiciamiento. Ahí creo que se concentra el mayor inconveniente de NUREMBERG, en que el conflicto central está puesto en otro lado y aquello en lo que sería intrigante e importante a apreciar queda diluído en unas cuatro escenas con una visión demasiado tradicional y sencilla. De por sí, da la impresión que los buenos eran los americanos y británicos y los malos maquiavélicos eran los alemanes, en una justificación y transposición a escena simplista a tener aspiraciones a premios.
Afortunadamente, los últimos 10 minutos levantan de forma gigantesca la mirada simpilsta para dar un golpe de realidad. En el final, después de toda esa teatralización, el film gira a 180 grados y da un golpe de realidad duro donde se grafica directamente el destino de los protagonistas centrales de la trama y se produce allí un mensaje importante para analizar meintras pasan los crédito. Un desenlance que levanta mucho el espectáculo aunque el panorama general hay sido de un perfil sustancial y no tan profunda.
Con un metraje que, apoyada por más investigación e información, invita a la reflexión y si tendría que describirla velozmente digo que, si bien salga de lo memorable como drama y reconstrucción de los hechos, no es para nada una mala película y como introducción a ciertos conceptos como la geopolítica y/o la historial mundial sirve. Es más, sería más que correcto afirmar que llega en un momento exacto de la geopolítica actual de este cambiante mundo donde el derecho internacional es tan fino como hoja de calcar.