KPOP Y ANIME: LA TENDENCIA ASIÁTICA SACUDE EL NEGOCIO DEL CINE
Estos últimos dos meses del año marcan una tendencia de parte de las audiencias que Hollywood y los grandes estudios de cine no deben ignorar. Esta tendencia viene marcada por los inesperados rendimientos que tuvieron dos producciones vinculadas a la cultura surcoreana y japonesa. Es decir, del continente asiático…
En primer lugar, la cinta animada originaria de Netflix KPOP DEMON HUNTERS (Las Guerreras KPOP en latino) con un lanzamiento limitado y, dato no menor, versión sing-along (para cantar lo que se muestra en pantalla) en pocas salas de EEUU y Canadá se coló en el puesto número 1 de la taquilla con unos formidables $19 millones de dólares. No solo eso, ya en su plataforma de origen se convirtió en la cinta más vista de todos los tiempos superando incluso a ALERTA ROJA con La Roca Johnson y Ryan Reynolds. Aunque realmente es un largometraje de Sony Animation (estudio estadounidense), la trama responde a un fenómeno surcoreano que cobra notoriedad a nivel global y más en América.
A este logro de KPOP DEMON HUNTERS se le suma otro éxito que sorprendió a fans y a ajenos por las cifras que consiguió. Con un total de 70 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana, el animé llevado al cine DEMON SLAYER CASTILLO INFINITO le arrebató el primer puesto a EL CONJURO 4 y se coronó como el estreno internacional e importado más taquillero en la historia del mercado norteamericano. Sumado a este número, la fiebre por el animé se expandió a nivel global generando poderosos acumulados en Latinoamérica (siempre apoyo al animé), India y Corea del Sur. Sí, Asia una vez más dice presente...
Semejantes incursiones del cine asiático no son del todo nueva, ya que películas como NE ZHA 2 se convirtió (solo en China) en la película animada más vista de la historia global. Tal es su magnitud que a partir de octubre, la película llegará a cines de Latinoamérica y Europa.
En una industria cinematográfica donde el género predominante (los superhéroes) están encontrando su caída y ante las crisis creativas, films vinculados a la cultura asiática importados demuestran un auge en fanáticos y audiencias globales que solo hace más que incrementar cada año.
En definitiva, no queda duda alguna. Ya Asia se perfila como un digno oponente en términos cinematográficos y los números lo reflejan.