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Viernes, 21 de Febrero del 2025

OSCARS 2025: ANORA

OSCARS 2025: ANORA

OSCARS 2025: ANORA

A veces es bueno esperar a reseñar una película. Digo, es la magia del cine.
Ver qué efectos genera un largometraje en el público en un largo plazo y cómo esas opiniones se contagia para apreciar las películas de otra manera. Este parecería ser el caso de ANORA

Una película cuya campaña para aspirar a grandes premios parecía desvanecerse luego de los Golden Globes (lo más cercano a los OSCARS). Pero tras los BAFTA y los Critics Choice el nombre de ANORA resuena con más fuerza para galardones mayores.

Hacia tiempo que tuve la chance de verla y siendo honesto no podía creer la ignorancia de ella en los premios, ya que ANORA es a mi gusto la mejor película nominada en esta edición 2025.

Ante todo, ANORA es una producción intensa, demasiado. Es un factor que no solo la describe sino que es parte de su narrativa excelentemente construida. El exceso, la locura, el descontrol están reflejados en un primer acto irreal y (aparentemente) perfecto para la protagonista, estelarizada por la ya consolidada Mikey Madison (una perla oculta traída por Tarantino de HABÍA UNA VEZ...). Luego, ANORA descubre su magia a partir de un ruidoso, frenético, acelerado y más adjetivos que invitan al espectador a meterse en una "aventura" por momentos frustrante pero magnético al fin y al cabo.

Sacando la animada Memoria de un Caracol (películas deprimentes sí las hay), el relato del novato Sean Baker requiere del público una estabilidad emocional muy fuerte debido a que el salto del caos a la triste realidad es muy abrupto. En parte porque es pilar principal del recorrido que Anora y el espectador tuvieron a lo largo de los 138 minutos de duración, aunque también sirve como un desarrollo honesto y humano de la protagonista. De estar en un contexto ruidoso y acelerado a un ambiente silencioso, relajado y que invita a la reflexión de lo antes visto y vivido.

Sin más elogios que aportar, ANORA no hace nada más que posicionar a Mikey Madison, su director y NEON (la compañía productora) en un punto muy alto en la industria cinematográfica en lo que será un futuro al menos prometedor.