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Viernes, 31 de Octubre del 2025

RESEÑA DE FRANKENSTEIN DE GUILLERMO DEL TORO

RESEÑA DE FRANKENSTEIN DE GUILLERMO DEL TORO

Había indicios de que la grandeza no venía con potencia.
Que no haya cosechado premios ni galardones en el Festival de Venecia ni el de Toronto y que su distribución limitada en cines no tuviera demasiada difusión ya vaticinaba que la chispa no se ramificaba como lo fue años anteriores.

FRANKESTEIN me da paso a escribir sobre varios puntos de la misma, tanto favorables como desfavorables y que, a pesar de no estar a la altura de producciones anteriores, sin dudas da lugar a la discusión y configura una de las películas más destacadas en el catálogo de Netflix. Al menos para este último trimestre. 

Le tengo un cariño enorme al mexicano. No solo de que su sello lo mantiene mientras impone su libertad creativa sino que la transposición de su ideal de “los monstruos también pueden ser humanos” es llevada en sus cintas con tanta prolijidad y con fuerza que dejan una marca y un mensaje importante, más en esta etapa actual y en cada producción nueva exhibe esta mirada con una pespectiva original. Pero en este film, esa originalidad se precibe repetitiva.

Para dar un panorama, esta versión del libro de Mary Shelley es una mezcla de PINOCHO y LA FORMA DEL AGUA con sutiles toques de LA CUMBRE ESCARLATA.

Si las nombradas son excelentes largometrajes, entonces: qué sucede que FRANKESTEIN no genera lo mismo?

En primer lugar, la estructura por la que es contada la historia (dividida en 3 partes) trae consigo que el desarrollo sea regular en sus dos horas y media de duración. No imperfecto, pero sí un desfase entre las distintos capítulos que, si se analiza minuciosamente, no tiene tanta razón de ser este manera de relatar ya que si bien se cuenta de atrás para adelante, es cronológica y el choque de enfoques entre creador y criatura se siente monótono y tosco.

La segunda mitad, con el foco puesto en la criatura, puede resultar en la que le dé sentido de existencia a esta película. Sin embargo, su contenido no aporta nada nuevo y misma la resolución de este fragmento de la historia es predecible y plano. 

En FRANKESTEIN también se visibiliza el mismo inconveniente que PINOCHO donde el traspaso del segundo acto al final se acelera, si bien acá es más notorio y hasta anticlimático. Hay elementos y planteos dentro de la trama que son exagerados y muy agarrado de los pelos, más por una necesidad de avanzar y de ser fiel a la novela original que de ser coherencia en el guión. Sin dar spoilers, todo lo vinculado con el papel de Mia Goth es apresurado y su rol queda muy despersonalizada y desdibujada.


Tal vez el panorama luzca desalentador, aunque lejos está de serlo.

El ingrediente primordial por el que ningún espectador decaiga en el sueño profundo es que cada fotograma de esta película es una proeza única y magistral. Imágenes intensas, potenciadas por un subtexto poderoso (el color rojo de los vestidos acompañadas por la banda sonora del maestro Alexandre Desplat elevan la noción de que este cineasta mexicano nació para hacer cine con una pasión característica.

Regresando al aspecto estructural, la parte que más interés me generó es el primer capítulo de este "relato" que presenta FRANKESTEIN. A cargo de un Oscar Isaac brillante quien se luce como el científico Victor y le da muchas matices a este personaje, este fragmento si bien se cocina a fuego lento contiene capas metafóricas en relación a Victor que ayudan a entender su compleja personalidad.

Asimismo, el look y estética de la criatura interpretada por Jacob Elordi se halla a la altura de sus monstruos como el Fauno y el hombre anfibio de Doug Jones y por supuesto que su presencia impone en la pantalla. Más si es una de cine.

El dilema planteado de FRANKESTEIN y Guillermo del Toro es potente y cautivador, mas no es innovador si se compara con sus trabajos anteriores donde se elaboró de forma más rigurosa. De todas maneras, no deja de ser un film de del Toro y siendo apabullante en términos cinematográficos y con un Oscar Isaac merecedor de nominaciones, merece su visionado. 

A lo máximo quedará como una decepción, pero no una mala película. En absoluto.